¿QUIÉN ESTÁ SOTENIENDO LA DEMOCRACIA? El comportamiento electoral en Mexico

Frida Abigail Marquez Rojas

Entender cómo votamos dice mucho del estado de nuestra democracia. La participación electoral funciona como un “termómetro social” que muestra qué tan conectada está la ciudadanía con las instituciones y qué tanto confían en ellas. En las elecciones más recientes, el INE registró una participación del 59.8%, una cifra que parece relativamente alta, pero es menor que el 63.4% alcanzado en 2018 (INE, 2024). Esta pequeña caída parece indicar que, aunque el sistema electoral funciona, existe un desgaste en el compromiso ciudadano.

Dicho desgaste tiene varias razones: desde la saturación en la información que generan las redes sociales, hasta la percepción de que “nadie cumple lo que promete”. El resultado es un electorado mucho más crítico y más selectivo. Por eso, analizar quiénes votan y quiénes no, ayuda a entender qué sectores están sosteniendo la democracia y cuáles se están alejando de ella.

Uno de los datos más interesantes es la diferencia entre mujeres y hombres.

En 2024, las mujeres alcanzaron una participación del 64.3% frente al 54.8% de los hombres (INE, 2024). Esta brecha de casi diez puntos muestra que las mujeres se han convertido en una de las fuerzas más consistentes dentro de la participación democrática. No es algo nuevo, pero sí una tendencia que sigue creciendo y que reconfigura el peso político de distintos grupos.

El contraste de edades resulta muy evidente, pues mientras personas de 60 a 79 años tuvieron una participación del 70%, jóvenes de 20 a 29 años y adultos mayores de más de 85 años fueron los que menos acudieron a votar (INE, Estudio Muestral 2024). Esto evidencia una fragmentación generacional que no debería ignorarse, ya que mientras un grupo sostiene con fuerza la cultura del voto, otros están generando nuevas distancias con esta forma tradicional de participación.

¿Y qué con los jóvenes?

La baja participación electoral de los jóvenes se interpreta como apatía, pero datos y tendencias recientes cuentan una historia mucho más compleja. Diversos reportes mediáticos coinciden en que este sector vive un desencanto profundo con los partidos políticos y con la política tradicional (La Jornada, 2024). Para la juventud, los partidos ya no representan alternativas reales, sino estructuras rígidas, repetitivas y desconectadas de los problemas que realmente les preocupan, como el futuro laboral, el acceso a vivienda o la salud mental. Por eso, cuando un joven decide no votar, no es necesariamente porque “no le importa”, sino porque no encuentra en la boleta una opción que le haga sentido.

Sin embargo, reducir la participación política solo al voto, deja fuera todo lo que sí están haciendo los jóvenes, ya que están generando formas de activismo en otros espacios y con otras lógicas. Para muchos, involucrarse políticamente no significa afiliarse a un partido, sino unirse a una causa. Asisten a marchas, organizan colectas, crean contenido para redes, visibilizan injusticias y construyen comunidades digitales.

En redes, movimientos y causas sociales, la juventud está muy presente. Sin embargo, su participación ya no sigue las reglas tradicionales. Para este sector, involucrarse políticamente significa compartir información, organizarse digitalmente, asistir a manifestaciones o generar comunidad. Esta forma más flexible de participación está cambiando el panorama político más de lo que indican las cifras electorales.

Un ejemplo extremo de desconexión con las instituciones fue la elección judicial de 2025. Con apenas entre 12.57% y 13.32% de participación, este proceso se convirtió en uno de los más bajos de la historia reciente (INE, 2025). Parte del problema es que los cargos judiciales no forman parte del “imaginario político” de la gente; no se les percibe cercanos ni relevantes en su cotidianidad . Esto lo único que genera es un enorme reto para cualquier intento de legitimar procesos de elección en ese ámbito.

La digitalización transformó la relación que entre los jóvenes y la política. Hoy TikTok, Instagram o X, funcionan como fuentes de información, donde un video corto puede influir más que un discurso completo.

La participación ya no se centra únicamente en debates o campañas formales, sino también en contenido rápido, visual y emocional que logra conectar y explicar temas complejos.


Lo digital como nuevo espacio político

En redes también se construyen nuevas comunidades políticas. Jóvenes de distintas ciudades se reúnen a partir de diversas de causas, haciendo de problemas locales, conversaciones nacionales en cuestión de horas. Esta capacidad de organización y amplificación de mensajes ha hecho que la incidencia política ya no se limite a campañas electorales, pues ahora ocurre todos los días en publicaciones, historias, lives y videos virales. Aunque este tipo de entorno también implica riesgos.

La desinformación circula rápido y la saturación de información puede generar cansancio. Aun con esto, los jóvenes no se alejan del espacio digital sino que lo usan, lo cuestionan y a su vez, lo transforman.

Para ellos, participar políticamente no es solo votar; es interactuar, compartir, denunciar y crear. Por eso, entender lo que pasa en las redes es crucial para comprender cómo es que se está reconstruyendo la participación ciudadana en el país.

Poder entender cómo se comporta el electorado en México es mucho más que revisar encuestas, es reconocer que detrás de cada voto hay experiencias, expectativas y contextos muy distintos. En un escenario político que resulta tan cambiante, el analizar estos factores nos permite leer mejor qué es lo que está pasando y por qué ciertos discursos funcionan más que otros. Al final, conocer estas dinámicas no solo vuelve más interesante el estudio de la política, sino que también nos da más herramientas para participar de forma crítica y consciente en los procesos que definen el rumbo del país.


BIBLIOGRAFÍA

Instituto Nacional Electoral. (09 de Diciembre, 2024). Estudio muestral de participación ciudadana, Proceso Electoral Concurrente 2023-2024. Comisión de Organización Electoral. https://repositoriodocumental.ine.mx/xmlui/handle/123456789/178351

Instituto Nacional Electoral. (02 de Junio, 2025). Porcentaje de participación ciudadana en la Jornada Electoral del PEEPJF 2024-2025 está entre el 12.57 % y el 13.32 %. https://centralelectoral.ine.mx/2025/06/02/porcentaje-de-participacion-ciudadana-en-la-jornada-electoral-del-peepjf-2024-2025-esta-entre-el-12-57-y-el-13-32/

Instituto Nacional Electoral. (13 de Octubre, 2025). “Estudio Muestral de Participación Ciudadana 2024, “termómetro fino” para entender el comportamiento de las personas votantes: Martín Faz Mora, Consejero del INE” https://centralelectoral.ine.mx/2025/10/13/estudio-muestral-de-participacion-ciudadana-2024-termometro-fino-para-entender-el-comportamiento-de-las-personas-votantes-martin-faz-mora-consejero-del-ine/

La Jornada. (01 de Junio, 2025). “Estima INE entre 12.57 % y 13.32 % de participación en elección judicial”. https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/06/01/politica/estima-ine-entre-1257-y-1332-de-participacion-en-eleccion-judicial

Instituto Nacional Electoral. (03 de Junio, 2024). “Da a conocer INE resultados de Conteo Rápido del Proceso Electoral Federal 2023-2024.

https://centralelectoral.ine.mx/2024/06/03/da-a-conocer-ine-resultados-de-conteo-rapido-del-proceso-electoral-federal-2023-2024/

Pineda, M y Garza, D. (2018). “Consumo de medios y participación política de los jóvenes universitarios en el contexto electoral mexicano del 2018”. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7073501.pdf