Daniel Romero Rodríguez
El desarrollo político de las sociedades ha mostrado la necesidad de la participación ciudadana activa y comprometida como la vía más eficaz para el reconocimiento de la dignidad del ser humano, respeto por sus derechos y reconocimiento de las diferentes manifestaciones de pluralidad. Así como legitimar y hacer más eficientes las acciones que impacten positivamente entre los diversos grupos.
En aras de fortalecer la democracia, se aspira a una convivencia pacífica entre los individuos que conforman el Estado; que con responsabilidad sientan, piensen, expresen y actúen sus ideas sin agraviar a sus conciudadanos.

Uno de los conceptos que toman mayor importancia para lograr que una mayor parte de personas se organicen y logren representatividad es el de la incidencia ciudadana.
Partiendo de reconocer la necesidad de la participación como un bien conformado por los distintos actores sociales, se requiere analizar cómo los diferentes niveles que comprenden al sector público se enfrentan a esta participación y cómo se articulan para trabajar en conjunto y así garantizar que la ciudadanía incida de manera real y eficaz en las políticas públicas.
Por lo que se debe comprender a la incidencia ciudadana como un proceso acumulativo de acciones que con persistencia implementan un gran número de estrategias que buscan que los diferentes sectores de la sociedad coloquen sus necesidades, inquietudes, propuestas o agendas, en los programas y proyectos públicos y así participar asertiva y activamente en la toma de decisiones sobre temáticas que tienen impacto directo en su vida cotidiana.
Cabe resaltar que esta incidencia, de origen no pugna por la confrontación o la preservación de una idea sobre otra, sino que se trata del trabajo grupal por la generación de consensos mediante el diálogo y el acuerdo.
Puntualizando, se puede comprender a la incidencia como el resultado visible, notorio y verificable de la participación ciudadana. Ya que busca más que hacer un diagnóstico, expresar una necesidad, obtener notoriedad por medio de la organización representativa, sino puntualmente incidir en varios niveles:
Resolución de problemas específicos. Por medio de ella encauzar los esfuerzos para resolver problemáticas específicas dentro de realidades complejas de los diferentes grupos sociales que a la postre generen cambios concretos en plana, proyectos, políticas y finalmente en leyes.

Fortalecimiento y empoderamiento social. Construyendo una forma de relaciones sociales que se fundamente en el establecimiento de alianzas necesarias para lograr los cambios, así como en el surgimiento de líderes que guíen tales esfuerzos.
Promoción y consolidación de la democracia. A medida que los individuos se organizan, logran acuerdos, generan grupos de incidencia y participan logrando insertarse en la toma de decisiones, se va desarrollando la posibilidad de impactar cada vez más en acciones que alcancen a un número mayor de personas. Asimismo, promueve una relación más transparente entre las instituciones del Estado y los ciudadanos.
Uno de los retos que enfrenta cotidianamente podemos identificarlo en mantener una participación que incluya a la ciudadanía y que garantice que la discusión pública no sea tomada por intereses particulares de algún sector económico, político o social. Por lo que resulta indispensable el fortalecimiento de las organizaciones ajenas a las agendas estatales a fin de generar los espacios mediante los cuales se canalicen los intereses, inquietudes, necesidades y propuestas de la sociedad civil y sean integradas de la manera más libre posible de influencia o presión particular.
Una correcta metodología para lograr la incidencia de la sociedad en las políticas públicas podría construirse de la siguiente manera:
- Identificación de problemas o necesidades y su análisis: priorizando el conflicto para luego desglosar sus causas y consecuencias a fin de ordenar por importancia su origen.
- Generar una propuesta: identificar y establecer según su importancia, las alternativas de resolución. Identificando los recursos posibles con los que se cuenta, los que hacen falta y las formas que se podría acceder a ellos. Y así elaborar una propuesta.
- Establecer el espacio de decisión: analizar las instancias que pueden aprobar la propuesta, sea una persona o institución. Identificar el procedimiento a seguir para llegar a la toma de decisiones. Respetar las formas y tiempos identificando si es que existen acuerdos, reglamentos o leyes que están relacionadas con la propuesta emitida; así como las dificultades que podría enfrentar por el clima político o el entorno en el que se pretende lograr una acción.
- Medidas estratégicas para llegar a la incidencia: como consultar con personas claves en el entorno de la propuesta, concientizar a la sociedad sobre la necesidad de dichas mejoras, trabajo con los medios de divulgación a fon de generar información y opinión. De ser necesario, acceder a formas de movilización como las marchas, a fin de hacer visible la petición.
En nuestro país, la regulación para la incidencia ciudadana se encuentra en la Carta Magna, en el artículo 6° que trata sobre el derecho a la información. Así como en el 8°, en lo que refiere al derecho de petición. El 9° relativo al derecho de asociación; el artículo 26 que constituye la planeación democrática nacional y el 35° que establece el derecho al voto.
En el estudio realizado en 2014 por Becerra y otros para la asociación civil Deca Equipo Pueblo, se enumeraron algunas de las razones que impulsan a la sociedad a buscar su participación en iniciativas de incidencia.
- Porque son eficientes en la protección de los derechos ciudadanos
- Brindan dicha protección a sectores vulnerables o individuos o grupos que por su activismo se han visto amenazados en sus derechos.
- Pugnan por la equidad impidiendo acciones discriminatorias o inequitativas entre grupos, individuos o de parte de las autoridades en sus diferentes grados.
- Buscan garantizar la imparcialidad así como promover los derechos. Ya que de fondo y forma trabajan por un acceso no discrecional a los derechos de las personas sin importar su condición, así como observar que las instancias gubernamentales los cumplan.
- Promueven la diversidad de acciones, ya que aunque está dirigida principalmente hacia los órdenes de gobierno, también se pueden dirigir hacia las organizaciones de la sociedad civil en aras de lograr transformaciones culturales que impacten la conciencia social y generen cambios en las maneras de pensar y actuar con respecto a temas que representen mejoras en la convivencia social.
No obstante, esta participación no se trata de un ejercicio particular o que se mantiene en todo momento con un solo grupo que lo impulse. Sino que idealmente al tratarse de una iniciativa que emana de la sociedad civil, va cambiando de protagonistas y los que plantean las iniciativas no siempre son los que las culminan sin que esto represente un menoscabo en el éxito de la incidencia.

Para ello resulta fundamental la comprensión y aceptación de la incidencia como un proceso que su fin es el éxito colectivo así como el avance social que trasciende a los intereses, los nombres o las organizaciones en específico. Asimismo, en este proceso de participación, el fortalecimiento de los diversos grupos u organismos no debería ser sinónimo de una diversificación o debilitamiento de sus causas de origen, sino profundizar en el alcance que tienen.
En este sentido, se debe observar un sano equilibrio en conservar la participación colectiva de los individuos, al mismo tiempo que se incorporen apoyos de otros grupos que desde su experiencia, faciliten el camino hacia la incidencia.
Esta relación no tendría que restar legitimidad a los movimientos si se respetan sus finalidades; por lo que es importante analizar e identificar el objeto de incidencia y diferenciarlo de los medios que facilitan.
El diálogo y acuerdo entre diferentes actores sociales puede establecer bases que resulten comunes y que coadyuven a llegar a diferentes acciones en beneficio de los ciudadanos aunque cada uno sostenga diferentes posturas o posean una visión que podría resultar antagónica.
Aunque será importante que los movimientos tengan claras sus bases y fundamentos, así como tener en cuenta en su planificación la posibilidad de injerencia de factores externos que pudieran transformar o afectar sus iniciativas.
Por esto, lograr una optimización en las capacidades de los grupos es un ejercicio que no solo los hace más eficaces, sino que les brinda sustento a largo plazo ya que los orilla desarrollar nuevas habilidades técnicas en el establecimiento de relaciones con otros sectores ya sean individuos, instituciones u organizaciones.
El punto neurálgico radica en el capital social, su equilibrio entre los movimientos que lo conforman, ya sea académico, civil o gubernamental. Ya que de fundamentarse de una forma asertiva, significaría una importante capacidad de representatividad o de interlocución necesaria en todas las sociedades.
En el caso de nuestro país, se ha podido observar un paulatino crecimiento y desarrollo de la organización social que busca generar contrapeso ante la costumbre de un apego irrestricto de la sociedad civil hacia lo establecido por el Estado.
Lo que de fondo generaría un desprendimiento de la perseverancia de los intereses privados o impuestos desde los diferentes órdenes de poder político, económico o social, en aras de transitar hacia una participación que se interese por las inquietudes de grupos e individuos y a la postre las convierta en acciones de mejora por medio de la incidencia.
En este sentido, resulta indispensable que se tenga conocimiento para ejercer el derecho de libertad de asociación, garantizado por nuestra constitución; a fin de generar organizaciones, movimientos o redes que busquen incluir en las agendas de acciones del Estado, acciones que busquen libertades, derechos, equidad e inclusión antes que mantener las temáticas que benefician a partidos o grupos de poder.
Bibliografía
- Manual básico para la incidencia ciudadana
- Ochoa, Gloria. Agosto 2011. ¿Participación o incidencia ciudadana? Centro de Estudios Germina. https://germina.cl/opinion/%C2%BFparticipacion-o-incidencia-ciudadana
- Taguenca Belmonte, Juan Antonio; Lugo Neria, Bernabé. Junio 2020.La incidencia de la participación ciudadana en la eficiencia. https://www.scielo.org.mx/pdf/gpp/v30n1/1405-1079-gpp-30-01-101.pdf
- Congreso de la Unión. México. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
- De la Vega, Miguel. México 2020. Incidencia pública en México: Perspectivas locales. Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades. Universidad Nacional Autónoma de México. https://ru.ceiich.unam.mx/bitstream/123456789/4043/1/Participacion_social_e_incidencia_Cap_6_Incidencia_publica_en_mexico.pdf
- Becerra Pozos, Laura et al. México 2014. La coinversión social, factor relevante en el impacto social y la incidencia pública de las organizaciones de la sociedad civil. DECA Equipo Pueblo, A.C.
- Florescano, Enrique et al. México 2014. Hacia una nación de ciudadanos. Fondo de Cultura Económica / Conaculta.
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