Mtra. Elsa Gordillo
El 17 de Octubre se conmemoró el septuagésimo aniversario del derecho al voto de las mujeres en México y es de suma importancia reflexionar sobre el significado y la evolución de esta conquista en el contexto histórico y social del país.
Las mujeres han desempeñado un papel fundamental en la construcción y desarrollo de nuestra sociedad. Pero durante mucho tiempo se les negó el derecho al voto, uno de los derechos más fundamentales. Antes del logro del sufragio femenino, las mujeres mexicanas enfrentaban una serie de barreras y limitaciones que restringían su participación política y social.
Los derechos de las mujeres en la sociedad mexicana antes del voto eran prácticamente inexistentes. En el ámbito legal, no se reconocía a las mujeres como ciudadanas con plenos derechos. No tenían acceso a la educación formal ni a empleos remunerados. Estaban sujetas al control absoluto de sus padres o esposos y carecían de autonomía para tomar decisiones sobre su propio cuerpo y vida.
En aquel entonces las mujeres eran consideradas inferiores a los hombres y se les relegaba a roles tradicionales dentro del hogar. Su voz no era escuchada ni tomada en cuenta en ámbitos políticos o decisiones importantes para la nación.
La lucha por el sufragio femenino en México fue un proceso largo y arduo, lleno de desafíos y obstáculos que las mujeres mexicanas tuvieron que enfrentar para hacer valer sus derechos. Durante muchos años, se les negó la oportunidad de participar activamente en la toma de decisiones políticas a través del voto.
Incluso ante estas adversidades, muchas mujeres mexicanas lucharon por hacer oír su voz y reclamar sus derechos. A través de organizaciones feministas y movimientos sociales, comenzaron a exigir cambios profundos en la sociedad para lograr la igualdad real entre hombres y mujeres.
A lo largo del tiempo surgieron valientes pioneras que desafiaron estas normas sociales injustas. Destacadas activistas como Hermila Galindo, Elvia Carrillo Puerto y muchas otras lucharon incansablemente por el reconocimiento de los derechos civiles y políticos de las mujeres.
Estas mujeres valientes se enfrentaron al rechazo social e incluso fueron perseguidas por exigir igualdad de derechos. Sin embargo, no se rindieron y continuaron presionando al gobierno para lograr el reconocimiento legal del voto femenino.
Fue hasta el 17 de octubre de 1953 cuando finalmente se promulgó la ley que otorgaba el derecho al voto a todas las mujeres mexicanas mayores de edad. Este acontecimiento marcó un hito trascendental en nuestra historia, abrió las puertas hacia una mayor igualdad entre géneros y permitió que las mujeres pudieran expresarse libremente a través del poder del voto.

El sufragio femenino no fue el fin, sino un hito en el camino hacia la igualdad de género. El feminismo ha continuado evolucionando, abordando desafíos como la representación política efectiva, la equidad salarial y la lucha contra la violencia de género. El aniversario del voto femenino es un recordatorio de los logros alcanzados y de las metas pendientes en la lucha feminista.
También debemos ser conscientes de los pendientes que aún existen en materia de igualdad de género. A pesar del voto femenino, todavía enfrentamos desafíos importantes para lograr una verdadera equidad en todos los ámbitos: laboral, social y político. Persiste la brecha salarial entre hombres y mujeres. A pesar de contar con las mismas capacidades y habilidades, las mujeres continúan percibiendo salarios inferiores por realizar el mismo trabajo. Esta inequidad económica limita su autonomía financiera e impide alcanzar una verdadera igualdad.
Además, la violencia contra las mujeres sigue siendo un problema alarmante en nuestra sociedad. La falta de seguridad y protección efectiva para todas ellas es un obstáculo para su pleno desarrollo personal y profesional. Es fundamental seguir trabajando para erradicar cualquier forma de agresión o discriminación basada en el género.
Asimismo, es necesario fomentar la participación activa de las mujeres no solo como votantes sino también como líderes políticas. Aunque hemos avanzado considerablemente en esta área, todavía existe una subrepresentación femenina dentro del ámbito político. Promover espacios inclusivos donde se reconozca el liderazgo femenino y se apoye su participación es fundamental para una sociedad más justa
En conclusión, el septuagésimo aniversario del voto de las mujeres en México es una ocasión para reflexionar sobre los avances alcanzados hasta ahora y los desafíos pendientes en la búsqueda de la igualdad de género para inspirarnos a seguir trabajando por una sociedad más justa e inclusiva para todas las personas sin importar su género logrando una participación activa en la construcción de un futuro común.
Referencias
http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/BA9N03.pdf
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