INFLUENCIA REAL DE LAS REDES SOCIALES EN LA PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN MÉXICO

Lic. José Ignacio Becerra Serrano

A partir de que inicio el milenio en el que estamos viviendo (aunque el internet comenzó mucho antes y se popularizó a finales del siglo pasado), prácticamente no existe ya ninguna actividad humana que no haya sido mejorada, simplificada, influenciada, potencializada o automatizada por los efectos de un contenido generado en el ciberespacio como son las redes sociales. La existencia digital, la realidad virtual, la Inteligencia Artificial, el big data; crean nuevas maneras de vender, por lo que se generan modelos de interacción bajo mecanismos y órdenes inéditos, impactantes, novedosos y un tanto engañosos. Para el ámbito político, éstas ofrecen una plataforma de comunicación y exposición con recursos ilimitados que disminuye los tiempos de aproximación al público, teniendo mucho mayor alcance, teniendo un impacto -positivo o negativo- a grandes grupos de personas.

Por poner un ejemplo, en México, alrededor de 63 millones de personas no solamente son usuarios de Internet, sino también tienen perfiles en alguna red social. Esto es más de la mitad del país, si tomamos en cuenta que la población es de poco más de 120 millones 2 [1]. Además, nuestro país ocupa la cuarta posición en el mundo con respecto al tiempo promedio que se pasa utilizando estos puentes virtuales de conexión con todo el mundo.

Ya que se habla de nuestro querido país, estamos en un parteaguas de nuestra historia donde estos puentes virtuales puedes ser parte importante en la decisión que se tome para las próximas elecciones del 2024.

Revisemos un caso que nos muestra lo antes mencionado, pero en nuestro vecino del norte: hace 19 años, cuando se desarrolló Facebook, nadie realmente pudo prever que se convertiría en una de las herramientas más importantes en el rubro que nos ocupa en este texto. En el 2008, se pudo ver el primer gran paso de internet como herramienta de una campaña política. Las raíces del uso de las redes sociales como forma de propaganda política se remontan a las elecciones presidenciales de Barack Obama en 2008 [2], quien fue uno de los primeros políticos en descubrir la utilidad de las redes sociales como herramienta para conectar de forma más estrecha con sus votantes. Estás nuevas formas de comunicar a ofrecen grandes ventajas para ciudadanos y políticos, pero que también implican ciertos riesgos.

Las redes han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, transformando la forma de compartir información y de relacionarnos. A medida que estas plataformas digitales se han vuelto más accesibles y populares, su impacto en la sociedad ha sido objeto de estudio y debate.

Antes de ellas, la televisión, la radio y los periódicos era lo único con lo que se contaba para conocer el mundo y sus ideas, pero no era un intercambio de información porque sólo era un camino de ida sin regreso.

Actualmente, las redes sociales han facilitado el acceso a la información. Los usuarios pueden seguir a expertos y líderes de opinión en sus campos de interés, recibir actualizaciones en tiempo real y participar en conversaciones relevantes. Esto ha contribuido a una mayor democratización del conocimiento y ha empoderado a las personas para que tomen decisiones informadas.

Otro aspecto importante del impacto en su papel como constructoras de comunidades virtuales y conexiones sociales, donde las personas pueden encontrar apoyo, inspiración y colaboración.

Este gran cúmulo de enlaces puede ser aprovechado de manera real y en beneficio del bien común ya que el impacto emocional es mayúsculo e incentiva a las masas a ser parte de algo, a tener pertenencia.

La constante profesionalización de la política y el desarrollo de un proceso electoral cada vez más competitivo han convertido a las elecciones en la búsqueda de la respuesta a la pregunta: ¿Cómo pueden los candidatos incrementar su popularidad y aumentar el número de votantes?; ¿Qué quieren comunicar en realidad los políticos? Para comenzar a crear una estrategia, deben de tomar en cuenta que, a partir de la pandemia, el número de usuarios en redes sociales en todo el planeta aumento y al inicio del 2022 arrojó un total de 102 millones de usuarios, lo que representa un 78.3 % de la población nacional.

Algunas de las redes más usadas en México son: WhatsApp 94.3%, Facebook 93,4%, Facebook Messenger 80.5%, Instagram 79.1%, TikTok 70.4%, y Twitter 56.0 %. Es bien sabido que las redes sociales pueden catapultar o sepultar la imagen personal de quien las haga uso.[3]

 Un buen manejo de redes es uno de los principales objetivos para la creación de imagen política, es por ello por lo que no se debe desaprovechar o descuidar esta herramienta de comunicación.

Como menciona Brendon V. [4], en un artículo acerca de nuestro tema, él menciona 4 rubros de cómo se manejan en redes el mensaje y que deben de tomar en cuenta los actores políticos para no desvirtuarlo:

1. Conexión social:  Puede tener un impacto positivo en nuestro bienestar emocional al hacernos sentir parte de una comunidad y combatir la soledad.

2. Comparación social:  Es fundamental recordar que las redes sociales muestran solo una parte de la realidad.

3. Influencia emocional: Al exponernos a una gran cantidad de contenido emocional es importante tener consciencia de cómo afecta tal o cual contenido y tomar medidas para proteger la salud emocional de las personas que reciban esa información.

4. Apoyo emocional: En momentos difíciles, compartir nuestras experiencias y recibir mensajes de aliento de nuestros amigos virtuales puede ser reconfortante y fortalecedor.

El alto porcentaje de usuarios demuestra que las redes sociales deben ser una prioridad para la estrategia política, ya que, al ser una comunicación bidireccional, esto traerá consigo también una mayor participación política. Inquietudes que emitirá la gente de las cuales se puede sacar un diagnóstico o un aprovechamiento.

Los actores políticos, en estas épocas, saben del alcance de la educación política y dar a conocer sus propuestas. Todo ello de una manera gratuita, por lo que es una excelente opción para aquellos aspirantes que cuenten con menos recursos económicos, pero que afanosamente buscan llegar directamente a su público objetivo e intercambiar opiniones. La actual forma de gobierno en México, nos indica que la sencillez, la cercanía y un discurso coloquial, logran generar sentimientos de empatía y aceptación por parte del electorado. Las redes sociales son el canal perfecto por el cual el político puede demostrar su esencia y llegar a los diferentes grupos sociales que cada red ofrece. Lo importante al hacer uso de las redes, es tener muy claro qué quieres comunicar, pero siempre de manera orgánica y manteniendo la esencia de la persona, lo cual no sucede realmente.

Por el momento, el potencial y alcance de las redes no se visualizan de manera correcta ya que el mensaje sigue teniendo la misma estructura y aun así tiene un gran alcance. Si se concientizarán y utilizarán las redes de manera correcta donde se tomará en cuenta como un banco de datos que se tiene -literal- al alcance de la mano;   como testigos fieles, como reporteros constantes y fidedignos; como medios transmisores de lo que pasa en el mundo al momento; obtendrías mayor veracidad y resultados, sin perder la esencia que es servir al pueblo y si no es así, que el mismo se lo demande.


[1] Según Leobardo Hernández Audelo, maestro en Ciencias Computacionales por la UNAM (https://www.excelsior.com.mx/hacker/2018/01/18/1214650).

[2]  Barack Obama fue el Presidente de EE. UU. desde el 20 de enero de 2009 hasta el 20 de enero de 2017.

[3] Puente, Laura. Artículo: Los políticos en las redes sociales. El Heraldo de México. 2022

[4] V., Brendon, agencia de MKT Digital, 2023.

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