FUNCIONES Y RESPONSABILIDADES DE LAS AGRUPACIONES POLÍTICAS EN MÉXICO

Lic. José Ignacio Becerra Serrano

En la República Mexicana, estamos en unos tiempos muy confusos y de mucho cuidado, ya que la población mayor de edad (18 y +) estamos enfrente de una de las grandes decisiones que nos ayude a tener y legar un futuro productivo y favorable para convivir y ser igualitarios en nuestra sociedad.

Los seres humanos somos por naturaleza sociable y en teoría debemos de ver por el bien común para poder sobrevivir. Ya no estamos en los tiempos de juntarnos para cuidarnos de animales salvajes o peligros de la naturaleza, pero para mantener un orden se necesita tener ciertas reglas para poder continuar avanzando todos lo más parejo que sea posible.

Se forman comunidades que tienen pensamientos en común, pero dentro de ellas, también se generan subgrupos que se comparten que ideas con una misma dirección del manejo de su macro escenario. Una de las formas de externarse de estos conjuntos son las agrupaciones políticas.

Las APN son asociaciones ciudadanas que contribuyen al desarrollo de la vida democrática y de la cultura política en el país, así como a la creación de una opinión pública mejor informada.

De acuerdo con el Instituto Nacional Electoral, en la actualidad, hay un total de 87 agrupaciones registradas.

También nos indica que para obtener el registro necesitan contar con:

Mínimo 5,000 asociados en el país.

Un órgano directivo de carácter nacional.

Delegaciones en cuando menos 7 entidades federativas.

Documentos básicos, así como un nombre diferente a otras agrupaciones o partidos políticos.

Deben presentar un informe anual sobre el origen y destino de los recursos que recibieron. [1]

Para diferenciar entre una agrupación política y un partido, básicamente, los partidos buscan convencer a la sociedad a que sean participes en las elecciones, pero estar en la discusión y en los procesos de toma de decisiones, ya que, si la participación es muy amplia, tiene más legitimidad los procesos, tanto para el sistema, los partidos y la comunidad participante.

En cambio, las asociaciones políticas, ayudan a promocionar el análisis y llevan a presentar propuestas sobre problemas a nivel micro y macro en el país, aportando a la población sus datos que suben la participación para buscar soluciones en conjunto.

Los fines de las Agrupaciones Políticas es tender un puente hacia el desarrollo de una cultura democrática sustentada en la tolerancia, respetando a la legalidad y formar opinión pública mejor informada. Esto las lleva a ser un medio de promoción de una educación cívica de los y la participación ciudadana en las políticas públicas del órgano ejecutivo de la entidad.

Las APN constituyen, por tanto, el (único) vehículo que tienen las ciudadanas y los ciudadanos para ejercer sus derechos políticos, que consisten en participar libremente en la formación, ejercicio y control del poder político. La función más importante es, sin duda, la de representar intereses, ideales, sueños, aspiraciones. Igualmente, canalizan las demandas y motivaciones de la sociedad, las agregan u ordenan (el proceso de integración y síntesis es permanente) y las trasladan a los poderes públicos.

Ellas cumplen no solo el rol pasivo de ser puentes de comunicación, sino que hacen de verdaderos intermediarios entre el Estado y la sociedad: son cauces de expresión, participación y vertebración política de la sociedad. Cuestión distinta es sí la cumplen satisfactoriamente en la práctica, por cuanto es innegable la crisis de credibilidad, y de confianza en los partidos.

Actualmente las APN, de acuerdo con lo dispuesto por el artículo 20, párrafo 1, de la Ley General de Partidos Políticos, son asociaciones ciudadanas que coadyuvan al desarrollo de la vida democrática y de la cultura política de nuestro país, generando con ello una opinión pública mejor informada.

De igual forma, esta legislación (artículo 33, párrafo 1, incisos a) y b)) indican los requisitos que deben de acreditar las APN para obtener su respectivo registro, destacando el contar con un mínimo de 5 mil afiliaciones en todo el país, contar con un órgano directivo de carácter nacional, tener delegaciones en cuando menos siete entidades federativas, contar con documentos básicos, así como ostentar una denominación distinta a cualquier agrupación o partido político.[2]

Independientemente de la evolución de la APN, la principal crítica que han tenido es estar vinculadas a diversos partidos políticos y, con ello, servir de brazos políticos para el logro de proyectos políticos propios dejando, al menos en apariencia; su objetivo principal es ser un canal para la construcción de la vida democrática para convertirse en alfiles de diversos grupos de interés. Asimismo, algunas Agrupaciones han sido sancionadas por la autoridad electoral nacional por diversas prácticas contrarias a las disposiciones establecidas en la legislación electoral, pero eso no las excluye de ser una herramienta para que la sociedad pueda levantar la mano y proponer soluciones para la gente de a pie.

En este escenario del 2024, que se nos presenta a todos los mexicanos, las APN pueden ser una forma de poder proponer, actuar, externar y buscar un cambio benéfico en conjunto, sin banderas ni colores. Se tiene la oportunidad de levantar la voz por medio de estos organismos, que ya están constituidos y si se conocen los estatutos bien y las reglas del juego, se puede generar un cambio real que lleve a tener una visión más esperanzadora.


[1] INE, actores-politicos/agrupaciones-politicas-nacionales. 2023

[2] Evolución de las APN. Revista “México Social”. 2023

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